Ahora vamos a explicar cómo después de comer podemos recordar lo bien que lo hemos pasado en una comida cualquiera de un día cualquiera de vacaciones creo que en Galicia o Asturias.
Cogemos parte de los restos de la comida y los cocemos; la centolla ("andarica" en Asturias) y las vieiras para quitar todo tipo de partículas orgánicas y que se le vaya el olor. Al hueso de la sepia que parece una monja se le corta adecuadamente en función de la longitud con respecto a la centolla y se le hace el corte del hábito.
Colocamos adecuadamente las vieiras y las pegamos con silicona incolora; una hará de base y la otra la pegaremos con la base de la nécora a la cual le habremos hecho lo mismo con la sepia. Le dejamos que seque bien y le damos un barniz para realizar trabajos de pintura acrílica a pincel (esto pertenece a la otra artista de la casa, je,je).
Fin del invento.
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