En esta entrada recuerdo algo que hice en el servicio militar, ya que con algo había que pasar el tiempo. Estuve en artillería y allí teníamos que tratar con animales irracionales (también con los racionales je,je...). El caso es que había clavos de "herrar" los caballos. Pues con cinco clavos debidamente doblados y soldados tenemos la figura de Cristo crucificado que colocamos en una cruz de madera debidamente trabajada a gusto del consumidor y tenemos un crucifijo que trae muy buenos recuerdos con el paso de los años.
El mayor trabajo estuvo en hacer los tres taladros para los clavos ya que son de 1 mm., creo. El doblado de los clavos fue en caliente.
Fin de la obra.
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