Bueno, hoy relataré cómo comencé con todo esto de las radios.
La primera que cayo en mis manos fue la IBERIA Q-151 que me regalo mi vecino favorito: Angel Mari. En principio funcionaba, con poco sonido pero bueno, "metía ruido". La solté para limpiar la baquelita y el aparato en general y ahí empezó la odisea, pues en un descuido se me fue de las manos un alicate con tan mala suerte que cayó sobre el cristal del dial... !horror!...cristal roto. Hice un apaño con piel de vaca y le coloqué el dial que, bueno, no quedaba tan mal, me pareció en principio, pero luego decidí encarguárselo a uno que los hace en Ciudad Real. Con el disgusto consabido monté la radio y sin darme cuenta la enchuféa 220 v. !horror! en cinco segundos me cargué el invento; dos lámparas fundidas, condensadores de filtro, etc.
A todo esto, yo de electrónica no tenía ni idea, así que se me cayó el alma a los pies...y de ahí surgió el
gran hobby que hoy día me fascina. Empecé en internet, bajándome libros, entrando en foros y estudiando como nunca. Hoy soy un "novato" ya adelantado que se atreve con cualquier aparato que ha caído en sus manos y, aunque con mucha paciencia, todos están en funcionamiento.
Que ilusión oír la primera palabra (que fue...CONDESCENDIENTE) cuando devuelves a la vida a un aparato de estos, después de más de 50 años en muchos casos. Tiene más historia, esta radio en concreto, pero solo queda para mi "curriculum electrónico". Hoy ya tengo unos 20 aparatos, algunos tipo galena, o sea que no necesitan corriente para funcionar. Bueno, solo falta el atril y el estabilizador para dejarla en su sitio. Fin de este aparato.
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